This website uses cookies

Read our Privacy policy and Terms of use for more information.

Hola,

Hoy quiero traeros una carta diferente.

No voy a hablaros desde ningún lado de la mesa. Hoy los protagonistas sois vosotros. Y, si os parece bien, me gustaría que compartierais conmigo vuestras inquietudes: cómo puedo ayudaros con estas cartas, y cómo creéis que pueden mejorar y crecer.

Os lo pido porque yo también me siento perdido a veces. Siento que no sé cómo conectar con las personas. Y no me pasa solo aquí, en estas cartas: me pasa también en la consulta, con mis pacientes.

Mi familia es un gran motor de cambio. Intento hacer las cosas mejor por todas las personas que me apoyan y me animan. Mi mujer y mi hija. Mis padres. Mis hermanos. Cuento con ellos. Son mi faro en las noches neblinosas.

Y vosotros sois el impulso que me lleva a seguir escribiendo. Pasos pequeños, pero firmes, en la dirección que creo correcta. Siento que ayudo. Pero creo que podría hacerlo mejor. Por eso quiero abrirme sin complejos.

He tratado muchos temas con vosotros. El del final de la vida es uno de los más difíciles, pero también uno de los que más me apasionan. Me apasiona porque acompañar cuando ya no se puede hacer más es una parte fundamental de nuestro trabajo que muchas veces se nos olvida. Tanto si ese acompañamiento llega hasta la decisión de pasar a Cuidados Paliativos —tan importantes—, como si es conmigo hasta el final.

Sé que no a todos os gustará este tema. Hablar de cáncer y de enfermedades complejas es difícil, y a veces sigue siendo tabú.

Tengo muchas herramientas preparadas: guías, kits para acompañar, cuadernos para usar durante la enfermedad. Material que puedo ir compartiendo, poco a poco, con esta comunidad que estamos formando juntos. Si todavía no he dado el paso de entregarlo, es porque no quiero que se pierda en la inmensidad de las cartas quincenales. Quiero que llegue a quien de verdad lo necesita.

No voy a dejar este proyecto. Últimamente he tenido algún parón y alguna irregularidad en las cartas, no lo voy a negar. Pero siempre lo llevo conmigo.

Tu turno: Hoy el turno es de verdad para ti. Respóndeme a este correo y cuéntame: ¿cómo puedo ayudarte? ¿Qué estás viviendo y qué necesitas de estas cartas? Y si crees que esas guías y cuadernos para acompañar te ayudarían, dímelo. Los preparo para ti.

Una palabra, una frase, lo que te salga. Os leo.

Un abrazo,

P.D.: Si crees que este correo puede ayudar a alguien que tiene una consulta médica esta semana, reenvíaselo.

Reply

Avatar

or to participate

Keep Reading