Hola,
Bienvenido a Diálogo en Salud. Muchas gracias por estar aquí, y por ser parte de los primeros suscriptores. Para mí, sois muy importantes.
Esta es la primera newsletter que envío, y quería empezar con algo que probablemente ya te suena: los propósitos de año nuevo: Hacer más ejercicio. Comer mejor. Dejar de fumar. Ir al médico más. Cuidarse.
Todos buenos. Todos difíciles de mantener… Y la verdad, la mayoría los habremos abandonado antes de marzo.
Así que no voy a pedirte ninguno de esos.
Este año te propongo otra cosa. Una pregunta. Solo una:
«¿Qué necesito?»
No qué debería hacer. No qué esperan los demás. No qué dice internet que es bueno para mí.
Qué necesito yo. Ahora. En mi situación.
A veces la respuesta es más información. A veces es menos. A veces es una segunda opinión. A veces es simplemente que alguien te escuche sin intentar arreglarte. A veces es silencio.
Y lo mejor: Todo eso lo sabes tú. No te lo tiene que explicar nadie. Pero la pregunta hay que hacerla. En voz alta. A uno mismo primero, y luego a quien haga falta.
Llevo más de trece años trabajando con pacientes. Y si hay algo que he aprendido es que la gente no suele pedir lo que necesita. No porque no quiera, sino porque nadie le ha enseñado que puede hacerlo, o porque les da vergüenza.
Diálogo en Salud nace para eso. Para ayudarte a comunicarte mejor, con tu médico, con tu familia, y contigo mismo. En la consulta no eres solo un número. Eres el protagonista.
Cada dos semanas recibirás un correo como este. Breve. Sin rodeos. Con algo que puedas usar.
Me gustaría que practiques durante los próximos días. En algún momento, cuando notes esa ansiedad o ese nudo en el estómago, si algo te preocupa o simplemente no está bien, párate y pregúntate: «¿Qué necesito ahora mismo?»
No hace falta que sea sobre una consulta. Puede ser sobre cualquier cosa. Una conversación pendiente. Una decisión. Un descanso.
Y si te apetece, cuéntamelo.
Responde a este email con lo que te salga. Leo todos los mensajes.
Y para empezar el año con algo práctico, los Reyes Magos te han dejado un regalo: una tarjeta médica de emergencia que puedes imprimir, rellenar y llevar en la cartera. Tu información esencial, siempre contigo.
Puedes descargarla aquí → [Tarjeta de Emergencia]
Gracias por dejarme acompañarte.
Un abrazo, Francisco | Diálogo en Salud.
P.D.: Si crees que este correo puede ayudar a alguien que tiene una consulta médica esta semana, reenvíaselo.
