Hola,
"No era un 'te vas a curar'. Era: 'Tenemos opciones'. Y en aquel momento, había una diferencia enorme."
Esa frase no la he escrito yo. La escribió Nuria en su blog. Tiene 30 años, es de Ciudad Real y tuvo un linfoma. Está contando el día en que un médico le dijo lo que tenía.
Yo he dicho "tenemos opciones" cientos de veces.
Es de las frases que más cuido. La elijo porque no promete lo que no puedo prometer y porque no cierra ninguna puerta. La digo despacio.
Y me encantaría decirte que la digo en una sala tranquila, preparada para eso. No. La digo en mi consulta, con la puerta que no cierra bien y el ordenador encendido. A veces sale mejor y a veces sale peor.
Lo que no sé nunca es lo que pasa después. Cuando el paciente sale al pasillo. Cuando llega al coche y no arranca. Cuando repite esa frase en voz baja, solo, para ver qué significa exactamente.
Nuria lo cuenta. Y dice que la diferencia era enorme.He necesitado leerla desde el otro lado para entender cuánto pesaba.
Me ha encantado leerla desde su perspectiva y comprender lo que realmente pesa.
Por eso este correo es más corto de lo normal. Hoy no quiero hablarte yo.
Nuria abrió su blog hace tres semanas. Publica los martes a las ocho. Lo define ella mejor de lo que yo podría: "este blog no trata sobre un linfoma, sino sobre una persona."
Yo llevo trece años en mi lado de la mesa. Ella lleva ocho meses en el otro. Y escribe lo que desde aquí no se ve.
Tu turno:
Hoy no te voy a pedir nada para tu próxima consulta.
Solo esto: lee esa entrada. Se llama Linfoma. Una palabra, dos batallas: asumirlo y contarlo. Son diez minutos.
Si al terminar te reconoces en algo, díselo en los comentarios. A ella le sirve. A quien lo lea después, más.
Yo vuelvo en dos semanas.
Un abrazo, Francisco | Diálogo en Salud.
P.D.: Hay algo que no te enseñan en la carrera. No eliges qué frase se lleva el paciente a casa. Yo creía que se llevaban el diagnóstico. Se llevan cómo se lo dijiste.
P.D.2: Si crees que este correo puede ayudar a alguien que tiene una consulta médica esta semana, reenvíaselo.
